Clase del lunes 29 de septiembre

En esta clase se ha trabajado con el análisis de catecismos políticos.
A continuación se presentan las consignas y la selección de catecismos trabajados.

Consignas:
1- Comparar los catecismos realistas y patriotas, en función a los siguientes aspectos: propósitos de formación, tipo de sujeto a formar, lugar del maestro y forma de gobierno sostenida.
2- Comentar el sentido político-pedagógico que adquieren los ‘textos escolares’ (catecismos) que circularon en territorio argentino durante los primeros años de la emancipación.

Selección:
Catón cristiano y Catecismo de la Doctrina Cristiana
Se encuentra dividido en los siguientes capítulos:

1. De lo que hará el niño en dispertando. 2. Lo que hará estando en casa. 3. Para quando sale de casa. 4. De lo que hará en la escuela. 5. De la limpieza de la mesa. 6. Del buen uso de los sentidos. 7. De las buenas costumbres. 8. Del trato y comunicación con los otros. 9. De la honestidad. 10. De la limpieza y aseo. 11. Lo que hará cuando camine. 12. Lo que hará quando se va a acostar (sic)

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Procure ir siempre y á tiempo á la escuela, lleve todo lo necesario para escribir y leer con el mayor cuidado y aseo que le fuere posible. En entrando en la escuela, se arrodillará ante las imágenes que allí hubiere y dirá la Oración que para el principio de cualquier obra adelante se pone. Después haga otra reverencia al maestro, doble la capa, y póngala en parte limpia y segura: sientese en su lugar, guarde todo el orden del Maestro al qual obedecerá con amor, y reverencia, porque está en lugar de Dios.
Procure ganar la voluntad, siendo diligente, solicito y virtuoso. No parle ni esté ocioso en la Escuela, sino escriba o lea, o calle cuando se le mandare. Acostumbrese á no levantarse de su asiento, hasta ir á dar leccion; ó corregir. Y si le mandaren ir á otra escuela no diga mal el Maestro que tuvo, ni ponga nombres á los muchachos. Nunca sea parlero ni cuente lo que en su casa se hace ni menos lo que pasa en la Escuela lo que diga fuera de ella. Nunca por congraciarse diga á su Maestro faltas de los otros, si el no las preguntare, ó fuere necesario para su correccion.
Si han de castigar á alguno, no se convide á ser ejecutor; mas si se lo mandan hagalo con modestia y compasión. Quando le quieren castigar si fuere su culpa, propongala con mucha humildad; y si no aprovechare lleve el castigo con paciencia por amor de Dios sin dar gritos, ni hacer resistencia.


El catecismo para la Instrucción de los neófitos o recién convertidos al Gremio de la Sociedad Patriótica

Pregunto: Decidme hijos, hay quién nos deba mandar?
R. Si Padre, quien nos deba mandar hay
P. Quántos os deben mandar?
R. Uno solo no mas.
P. Dónde está ese que os debe mandar?
R. En España, en Chile, y en todo lugar.
P. Quien os debe mandar?
R. El Pueblo, sus Representantes, y la Municipalidad, que son tres cosas distintas y una sola cosa misma…
P. Pués la Junta ha de quitar el comer á alguno?
R. Por el contrario la junta es, para que todos coman.
P. Mostrad cómo?
R. Si Padre: todos han de comer, porque la patria que los abriga en su seno, y necesita de sus brazos para sostenerse, ha de empeñarse en robustecerlos, y contentarlos para ser invencible: nada con preferencia ha de arrebatar a los cuidados de esta amorosa madre, como el hacer felices á sus amorosos hijos, manteniendo á los propietarios, sin gravámen en sus heredades, los magistrados con decoro, y magnificencia en sus empleos, las autoridades constituidas con la dotación necesaria para que no se haga venal la justicia, las corporaciones, y monasterios, en el orden debido para que sean útiles, y edificantes al pueblo los diversos principios de su institución.


P. Según esto los que se empeñan en desautorizar á las Juntas pintándolas como un monstruo destructor de las Américas, son enemigos de ellas, y tratan de perderlas.
R. Es de fé humana.
P. Lo creeis así.
R. Así lo creo.



Fuente: CUCUZZA. H.R. (1999) “Ruptura hegemónica, ruptura pedagógica. catecismos o contrato social durante el predominio jacobino en la Primera Junta de Buenos Aires (1810)” En ASCOLANI, A. (Comp) La educación en Argentina. Estudios de Historia, Rosario, Ed. del Arca.



www.histedunlu.blogspot.com/2007/08/catecismos-patriticos.html


Catecismo político-cristiano dispuesto para la instrucción de la juventud de los pueblos libres de la América meridional. Autor: Don José Amor de la Patria (Santigao de Chile, 1810)v

“La instrucción de la juventud es una de las bases más esenciales de la sociedad humana, sin ella los pueblos son bárbaros, esclavos y cargan eternamente el duro yugo de la servidumbre y de las preocupaciones; pero a medida que los hombres se esclarece, conocen los derechos y los del orden social, detestan la esclavitud, la tiranía y el despotismo, aspiran a la noble libertad e independencia, y al fin lo consiguen con medidas sabias y prudentes que hacen ilusorios los esfuerzos y las amenazas del interés y del egoísmo de los usurpadores de la primitiva y divina autoridad de los pueblos: de aquí lector benévolo el objeto de este pequeño catecismo, que reduciré a preguntas y respuestas, claras, sencillas, precisas, perceptibles y de fácil inteligencia para los niños de todas las edades y condiciones. Si la juventud se instruye en principios evidentes por sí mismo, que tanto interesan a su felicidad presente y a la de toda su posteridad, ésta será la gloriosa recompensa que yo exija de este pequeño trabajo...”


A la pregunta de cuáles son los mejores gobiernos, responde este mismo Catecismo:

“...El gobierno republicano, el democrático, en que manda el pueblo por medio de sus representantes o diputados que elige, es el único que conserva la dignidad y majestad del pueblo, es el que más acerca y del que menos aparta a los hombres de la primitiva igualdad en que los ha creado el Dios omnipotente, es el menos expuesto a los horrores del despotismo y de la arbitrariedad, es el más suave, lemas moderado, el más libre, y es, por consiguiente, el mejor para hacer felices a los vivientes racionales.

El catecismo para la firmeza de los verdaderos patriotas y fieles vasallos del Señor Don Fernando Séptimo, contra las seductivas máximas y errores que contiene el pseudo Catecismo, impreso en Buenos Aires:

“P.- ¿Con que no pueden ni deben mandar los pueblos, ni sus representantes o municipalidad?
R.- No, por la confusión que produce este monstruosos gobierno, como lo tocamos por la experiencia; en él todos quieren mandar según la diversidad, y multitud de opiniones de unos hombres por lo común apasionados, que se erigen por propia autoridad, despojándose unos a otros con violencia, en jueces arbitrarios, y por fin se destruyen por sí mismos, como sucedió en Francia con los que se arrogaron el poder... Sabida cosa es, y confesada por todos los políticos que el gobierno monárquico es el más seguro, suave y acertado.

P.- ¿Pues qué es lo que han hecho los revolucionarios de algunas partes de América?
R.-Unos tumultos populares, a que llaman juntas, suscitados por unos pocos hombres oscuros, deseosos de vengar sus particulares resentimientos contra los magistrados, o de hacer fortuna que de otro modo no conseguirían jamás...

P.- ¿Qué es junta revolucionaria?
R.- La colección de unos hombres casi todos malos elegidos por sí mismos, o por otros sugeridos por ellos, que con el pretexto de defender la religión, el rey y la patria hacen todo lo contrario... No hay cosa más abominable para Dios que estos tumultos escandalosos que traen consigo la ruina temporal y espiritual de los pueblos... los hijos se ven arrancados del seno de sus padres, los artesanos de sus talleres, los labradores de sus campos para ir a derramar su sangre y la de sus hermanos convecinos, sin saber por qué ; y no se hubiera derramado una gota de sangre si los pueblos reducidos no hubieran hecho estas juntas...”


Fuente: Weinberg, Gregorio (1984) “Modelos educativos en la historia de América Latina” Buenos Aires, Editorial Kapelusz, pags. 96 y 97.